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No lleva la típica base de galleta triturada con mantequilla, sino una suave capa de bizcochitos o sobaos que lo hace mucho más ligero y agradable.
El relleno es a base de queso, leche condensada y zumo de limón, una auténtica delicia.
Sobre ella hemos puesto unos granos de granada, que le aportan todavía más frescor y originalidad a este pastel. Os lo recomiendo, veréis lo bueno que está!!!
INGREDIENTES:
Base: un poco de mantequilla reblandecida, sobaos o magdalenas ( suficientes para cubrir el fondo del molde).
Relleno: 3 huevos Xl, 200 g. de leche condensada, 270 g. de queso Philadelphia, 3 quesitos " Caserío", zumo de 1 limón y ralladura de 1 limón.
Granada para la superficie del pastel.
ELABORACIÓN:
1- Pincelamos con un poco de mantequilla reblandecida la base de un molde redondo desmontable, forrado con papel vegetal.
2- Sobre el fondo del molde pincelado con mantequilla, ponemos los sobaos cortados a la mitad, cubriendo todo el fondo y presionando para que se compacten.
3- Metemos esta base al congelador unos 20 minutos, para que se endurezca.
4- Mientras la base se endurece en el congelador, preparamos el relleno: Batimos en un recipiente hondo los huevos, la leche condensada, el queso crema, los quesitos, el zumo de limón y la ralladura hasta obtener una crema fina y suave, sin grumos.
5- Vertemos la crema obtenida sobre la base que teníamos en el congelador y metemos al horno precalentado a 200 grados, durante 10 minutos. A continuación, bajamos la temperatura a 180 grados hasta el final del horneado, cuándo al pinchar el pastel con un palito veamos que sale limpio.
6- Retiramos del horno, dejamos templar y ponemos sobre la superficie los granos de granada. Conservamos en frío hasta su degustación.















