Dedico esta receta a todas aquellas personas que buscan un pastel casero y sencillo para celebrar una ocasión especial o disfrutar del placer de un dulce apetecible que se puede preparar sin complicaciones y siempre sale bien. Me lo ha sugerido una amiga que no tiene mucha experiencia en la cocina y le impone mucho respeto la repostería.
Pienso que este pastel sería un buen comienzo para perderle el miedo y en menos de media hora, sin ninguna complicación, tendremos en nuestra mesa unos deliciosos pasteles de chocolate, irresistibles para todos los públicos.
INGREDIENTES:
Para el bizcocho: 3 huevos y 1 yema, 100 g. de azúcar, 80 g. de harina de repostería, pizca de sal, 1 cucharadita y media de bicarbonato sódico, y 30 g. de cacao en polvo sin azúcar.
Para el relleno: 1 tarrina de mascarpone o queso cremoso de nuestra preferencia y mermelada de fresa.
Para la cobertura: 200 g. de chocolate fondant y 50 g. de mantequilla.
ELABORACIÓN:
Ponemos la mariposa en las cuchillas y vertemos los huevos, la yema y el azúcar. Mezclamos 6 minutos, 40 grados, velocidad 4.
Transcurrido este tiempo, programamos otros 6 minutos a la misma velocidad y sin temperatura.
Retiramos la mariposa de las cuchillas.
Añadimos la harina tamizada con la sal, el bicarbonato y el cacao en polvo y mezclamos hasta que se vean todos los ingredientes bien integrados.
Vertemos la masa en una placa de horno forrada con papel vegetal y alisamos la superficie con una espátula.
Horneamos durante 7 minutos a 180 grados.
Retiramos del horno la plancha de bizcocho, la colocamos sobre una encimera y en caliente, con un cuchillo bien afilado, cortamos 8 partes rectangulares iguales para formar nuestros pasteles.
Envolvemos cada rectángulo sobre sí mismo cuando todavía está caliente ayudándonos con una lámina de papel de cocina y dejamos que se enfríen sobre una rejilla así colocados.
Cuando se enfríen completamente los resenrollamos y rellenamos con mascarpone y mermelada de fresa.
Volvemos a enrollarlos y ya sin papel, los colocamos sobre la rejilla.
Pincelamos cada pastel con una capa de mermelada de fresa o frambuesa y preparamos la cobertura de chocolate.
Para ello derretimos al baño María el chocolate con 50 g. de mantequilla y removemos hasta que estén completamente fundidos.
Vertemos sobre los pasteles y extendemos bien la cobertura. Salpicamos con unas bolitas decorativas y conservamos en frío hasta el momento de servir. Buenísimos!!!