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Los platos de cuchara, reconfortantes, cocinados a fuego lento y con el mimo que queremos poner en todo lo que regalamos a la familia y amigos, son los reyes en nuestra mesa.
Nada más maravilloso que encontrar el placer de cocinar para los demás, los que queremos y nos quieren.
Hoy tenemos para vosotros un delicioso plato de alubias pintas guisadas con manitas de cerdo y chorizo. A ver qué os parece...
INGREDIENTES:
Alubias pintas, 2 zanahorias, media cebolla, un trozo de pimiento rojo, caldo de carne, 1 cabeza de ajos entera, 2 chorizos, manitas de cerdo, media cucharadita de cominos, 1 hoja de laurel, 3 cucharadas soperas de salsa de tomate, 1 litro de caldo de carne, 2 dientes de ajo, sal, 1 cucharada sopera de pimentón dulce, 2 rebanadas de pan frito.
ELABORACIÓN:
1- Ponemos las alubias en remojo la noche anterior a la preparación del plato.
2- Ponemos las manitas de cerdo troceadas a la mitad o en cuartos en una cacerola a cocinar cubiertas con agua y sal, ya que su tiempo de cocción es muy superior al de los demás ingredientes ( resulta muy cómodo añadirlas al final de la cocción de las alubias ya cocinadas).
3- En una cazuela grande, colocamos las alubias remojadas previamente, las zanahorias peladas, la media cebolla, el pimiento, una hoja de laurel y la cabeza de ajos entera, cubiertos todos estos ingredientes por caldo de carne y agua.
4- Llevamos a ebullición y desespumamos si fuese necesario.
5- Añadiremos 3 ó 4 veces algo de agua fría para cortar la cocción de las alubias.
6- Dejamos cocinar removiendo de vez en cuándo con una cuchara de madera, suavemente para que no se rompan las alubias. Añadimos los chorizos cortados en trozos grandes y la salsa de tomate.
7- Preparamos un majado con: media cucharadita de cominos, 2 dientes de ajo, sal, 2 rebanadas de pan frito y 1 cucharada sopera de pimentón dulce.
8- Añadimos este majado a la cazuela, mezclamos bien y seguimos cocinando a fuego medio hasta que las alubias estén tiernas.
9- Agregamos las manitas de cerdo ya cocidas ( deben poder pincharse con un tenedor sin dificultad) y damos un último hervor. Dejamos reposar nuestro guiso y servimos caliente. Como todos los guisos, al día siguiente su sabor es más intenso y está todavía mejor.














