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Postre que combina la fruta cocinada al vino a fuego lento con un cremoso helado casero de canela.
Combinación que me encanta y resulta muy agradable, deliciosa!!!
Pequeñas peras muy dulces y el sabor a canela intenso del helado. Refrescante, veraniego y de lo más apetecible este postre. Esas recetas "de fondo de armario" que repetiremos una y otra vez sin demasiado esfuerzo y siempre nos harán quedar bien. Veréis.
INGREDIENTES:
4 peras, 150 g. de azúcar, 1 rama de canela, 200 ml. de vino blanco, 1 vaso de agua y 2 clavos de olor.
Helado de canela: 370 ml. de leche condensada, 1 brik pequeño de nata líquida, 3 claras de huevo y 2 palitos de canela. Canela en polvo para espolvorear.
ELABORACIÓN:
1- Ponemos la nata y la leche condensada en un cuenco metálico. Añadimos los palitos de canela y cocemos esta mezcla al baño María durante 20 minutos, removiendo de vez en cuándo.
2- Retiramos y dejamos que se enfríe a temepratura ambiente. Luego vertemos en un recipiente metálico y metemos al congelador.
3- Montamos las claras a punto de nieve firme con un pellizquito de sal y añadimos a la mezcla que tenemos en el congelador con movimientos envolventes, hasta obtener una crema con todos los ingredientes integrados.
4- Ponemos de nuevo en el congelador durante al menos 3 horas, retirando 3 ó 4 veces y batiendo con un tenedor el helado para romper los posibles cristales de hielo que se hayan podido formar.
5- Retiramos la piel a las peras y las ponemos en una cazuela con el vino, agua, canela y clavos de olor.
6- Cocemos tapadas a fuego medio durante aprox. 30 minutos hasta que estén blanditas.
7- Retiramos del fuego, dejando que se enfríen en su propio almíbar.
8- Para servir: Colocamos las peras cortadas en gajos o mitades y una bola de helado de canela. Espolvoreamos con algo de canela en polvo y servimos inmediatamente.
























