20 de octubre de 2011

Calabaza naranja

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 18:30
Os traigo hoy un delicioso y sencillo bizcocho de naranja cubierto por mermelada de zanahoria casera, que nos va a servir para merendar sano y rico a todos los que tenemos niños en casa y tenemos que sumarnos, nos guste o no, a la archiconocida y poco tradicional  en España fiesta de Halloween. ¡Yupiii!!!


Es un bizcocho que se conserva jugoso durante varios días y muy aromático , gracias a la naranja  entera que lleva en su masa.
Sirve como base de los famosos pasteles de capas y, cubierto de chocolate,  nos permite disfrutar de la deliciosa combinación naranja-chocolate, que tanto éxito tiene.
Vale la pena probarlo.


INGREDIENTES:

170 g. de harina, 15 g. de levadura en polvo, 1 naranja entera con piel (ha de ser una naranja de piel fina), 250 g. de azúcar, 3 huevos y  70 g. de mantequilla.


Para la cobertura:
Mermelada de zanahoria , un poco de glasa negra para decorar , 2 lacasitos para los ojos y un trocito de naranja para hacer el tallo de la calabaza.


ELABORACIÓN:

Yo hice el bizcocho con un robot de cocina, pero se puede hacer a mano o con batidora eléctrica perfectamente, los pasos son los mismos.
Lavamos muy bien la naranja y la cortamos en gajos dejándola con la piel.
Trituramos la naranja y el azúcar en velocidad máxima, hasta que quede en trocitos minúsculos.
Colocamos la mariposa en las cuchillas, añadimos los huevos y batimos en frío durante 6 minutos en velocidad 3.


Retiramos la mariposa de las cuchillas . Añadimos la mantequilla blandita y mezclamos unos segundos en velocidad 3.
Luego añadimos la mezcla de harina - levadura, que previamente habremos tamizado. Mezclamos  hasta que se vea una masa con todos los ingredientes bien integrados.


A continuación vertemos en un molde redondo engrasado y forrado con papel vegetal y horneamos a 180 grados durante unos 25 minutos, vigilando la cocción, cada horno es un mundo.
Dejamos enfriar en una rejilla y cuando esté completamente frío procedemos a su decoración.


La mermelada casera de zanahoria la hice el día anterior de la siguiente manera :
poniendo en una pequeña cazuelita medio kg. de zanahorias peladas y cortadas en trocitos pequeños.
Añadí 100 g. de azúcar y el zumo de medio limón.
Cubrí con agua y dejé cocinar bien las zanahorias, hasta que estuvieron muy blanditas.
No es necesario poner mucho azúcar, porque las zanahorias ya son dulces.
Cuando están cocinadas se trituran con una batidora eléctrica y se meten en un bote o recipiente hermético.Yo sólo hice la necesaria para esta tarta, pero me ha gustado tanto que repetiré con más cantidad.


Cubrimos el bizcocho con la mermelada, alisamos la superficie con una espátula ( no mucho, que las calabazas son rugosas) y, con el rabito de una cucharita vamos haciendo los ojos, la boca y los surcos de la calabaza.
Rellenamos con un poco de glasa negra los surcos y el resto de huecos y colocamos 2  lacasitos a modo de ojos.


Espero que os haya gustado.

19 de octubre de 2011

Miel sobre hojuelas

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 18:55
Un postre tradicional de la cocina conventual que se suele preparar en toda España en el mes de noviembre, cuando se celebra la festividad de Todos los Santos y el día de Difuntos.
La cocina de los conventos crea platos deliciosos con ingredientes sencillos y asequibles. 
Junto con los "huesos de Santo " y los buñuelos, es uno de los más  tradicionales postres de sartén.
Como dice la famosa frase:  " miel sobre hojuelas"...
Pues vamos a preparar las hojuelas y luego les pondremos miel.


INGREDIENTES:

Medio kg. de harina, 4 huevos, 150 g. ( más o menos ) de azúcar, 50 g. de manteca de cerdo, 1 copita de anís dulce, miel y aceite para freir las hojuelas.


ELABORACIÓN:

Ponemos la harina en un bol grande y hacemos un volcán.
Dentro de él se ponen los huevos, el anís, 4 cucharadas de azúcar y la manteca blandita.


Con estos ingredientes amasamos bien hasta conseguir una masa floja, que no se pegue a las manos. En caso contrario añadimos algo más de harina.


Dejamos reposar en frío la masa durante una media hora y, a continuación, la estiramos con un rodillo haciendo tiras que luego cortaremos con un cuchillo bien afilado, dando forma a las hojuelas.


Freimos en aceite bien caliente y cuando estén doraditas , las pasamos a una fuente con papel de cocina, para quitarles el exceso de aceite.


Las bañamos con azúcar y con un hilillo de nuestra miel favorita.
Son deliciosas cuando están todavía templadas, pero se conservan bien durante un par de días.


Espero que os guste tanto como a mí este postre tan tradicional.

18 de octubre de 2011

Ajoarriero

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 20:58
Hoy os traigo un plato tradicional de la cocina navarra. Es muy común en todo el Norte de España y obligado para los amantes del bacalao.
Me encanta que forme parte del recetario de mi casa. Quiero que mis hijas se acostumbren desde pequeñas a educar su paladar y  disfrutar de la cocina tradicional tanto como de la "nueva cocina".
No quiero que sean niñas que rechacen sabores nuevos y sólo sepan comer salchichas, huevos y hamburguesas.
 Yo pienso que educar el paladar de nuestros niños es una importantísima labor  que han de  realizar los padres, nadie más.


INGREDIENTES:

(Para 4 personas): 1 kg. de bacalao, 2 pimientos choriceros secos, aceite de oliva virgen, 1 cebolla, 3 dientes de ajo,  3 patatas grandecitas, 1 tomate maduro, 1 guindilla y sal.


ELABORACIÓN:

1- E día anterior ponemos el bacalao a remojar en abundante agua fría y con la piel hacia arriba, cambiando el agua un par de veces durante ese tiempo.
2- Al momento de cocinar, ponemos el bacalao en una cacerola, cubrimos con agua fría y tapamos, dejándolo a fuego moderado hasta que comience a hervir.
Dejamos que hierva 2 minutos y retiramos la cacerola del fuego, dejando reposar en este caldo el bacalao durante 5 minutos.
3- Lo escurrimos y guardamos el caldo.


4- Ponemos en una cazuela de barro 3 cucharadas de aceite de oliva con la cebolla y el ajo picados muy menuditos.Dejamos que pochen unos minutos y añadimos las patatas cortadas en láminas bastante finas.
5- Dejamos que cueza todo a fuego muy lento, regando con un poco de caldo de bacalao y moviendo con una cuchara de madera.


6- Una vez cocido todo , chafamos un poco la patata con un tenedor.
En ese momento incorporamos el tomate sin piel ni semillas, cortado a daditos pequeños y damos un hervor.


7- Agregamos el bacalao escurrido y troceado , los pimientos choriceros ( que habremos hidratado con un poco de agua hirviendo), troceados y sin semillas.
Pondremos también una guindilla picada.


8- A partir de este momento el truco está en mover la cazuela circularmente, en vaivén, o mover cuidadosamente con una cuchara de madera.
El bacalao soltará toda su gelatina , las patatas todo su almidón y la salsa se ligará divinamente.
Esto nos llevará aproximadamente 15 minutos.
9- Rectificamos de sal y si queda muy espeso le añadimos un par de cucharadas de caldo de bacalao de la primera cocción.


Se come calentito y está tan bueno que se me saltan las lágrimas de emoción. ¿Será normal esto?

17 de octubre de 2011

Popietas de pavo con uvas

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 20:48
Hoy os traigo un plato de pavo al horno que ha gustado mucho en mi casa. Va acompañado de una salsa de uvas y cebolla que le aportan un extraordinario sabor.
Me parece un plato estupendo para quedar bien y sorprender a tus comensales y admite variedad de acompañamientos y rellenos. Vale la pena probarlo.


INGREDIENTES:

1 pechuga de pavo en filetes lo más finos posibles, 300 g. de ternera picada, 300 g. de carne de cerdo picada,  1 huevo, 3 rebanadas de pan de molde, un vaso de leche, 8 lonchas de bacon o panceta, 300 g. de uvas, 100 ml. de vino blanco, 100 ml. de caldo de carne, tomillo, laurel, aceite de oliva, sal y pimienta.


ELABORACIÓN:

Ponemos el pan a remojar con la leche en un recipiente hondo. Lo mezclamos con la carne picada de cerdo y ternera.
Añadimos sal, pimienta y una pizca de tomillo picado.
Mezclamos bien todos estos ingredientes, hasta que obtengamos una preparación homogénea.


Con esta preparación formamos cuatro bolas de tamaño grandecito y las envolvemos completamente con los filetes de pavo cortados lo más finos que podamos.
Rodeamos cada bola de carne con dos lonchas de bacon y atamos con hilo de cocina, fijando bien el bacon y dándoles una bonita forma .
Salpimentamos y doramos las popietas en una sartén con un poco de aceite de oliva, 3 minutos por cada lado, hasta que se vean bien doraditas.


Retiramos de la sartén y las trasladamos a una fuente de horno.
Pelamos y picamos finamente la cebolla, la ponemos en una sartén con una cucharada de aceite de oliva y la pochamos a fuego lento hasta que esté transparente.
Agregamos las uvas y una hoja de laurel, salpimentamos y vertemos el vino.


Subimos la intensidad del fuego y dejamos que el vino reduzca durante 2 minutos.
Vertemos el caldo de carne y cocemos 2 minutos más.
Colocamos esta preparación en la fuente junto con las popietas de pavo.
Añadimos una ramita de tomillo y horneamos a 180 grados durante 15 minutos.


Pasado este tiempo, retiramos la fuente del horno y servimos enseguida.
Yo he acompañado mis popietas de puré de patatas. Admite cualquier otro acompañamiento, para mí el más acertado sería  puré de castañas o un poco de arroz salvaje con frutos secos.

Están buenísimas y la salsa con uvas y cebolla me ha encantado.
Espero que os guste.

16 de octubre de 2011

Red velvet cupcakes

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 11:59
Hace tiempo que tenía ganas de hacer estos cupcakes. Me ha encantado su precioso color y el sabor ligero a cacao con la cremosidad de la cobertura de queso. Son unos pastelillos individuales deliciosos, nada empalagosos e ideales para acompañar una taza de té o café.
Hay multitud de recetas circulando de estos Red Velvet cupcakes, he revisado varias y me he quedado con la de "Carrot Cake"   ,esa niña encantadora que domina las distintas clases de cupcakes como nadie, son perfectos. Poco más que decir, sólo recomendaros la visita a su blog para disfrutar de sus recetas y fotos. Una maravilla...



INGREDIENTES :

75 g. de mantequilla a temperatura ambiente, 300 g. de azúcar, 2 huevos batidos a temperatura ambiente, 1 cucharadita de esencia de vainilla, 225 g. de harina de trigo, 3 cucharaditas de cacao en polvo sin azúcar Valor, media cucharadita de bicarbonato sódico, pizca de sal, media cucharadita de colorante rojo Wilton, 125 ml. de suero de leche o buttermilk y una cucharada de vinagre blanco.
Para el frosting:
Queso mascarpone y azúcar avainillado.


ELABORACIÓN:

Lo primero que debemos hacer es preparar el suero de leche .Esto se hace mezclando en una taza 125 ml. de leche a temperatura ambiente (muy importante), con el zumo de medio limón. Mezclamos bien y dejamos reposar esta mezcla 10 minutos. El aspecto que tendrá será de " leche cortada".


A continuación, ponemos en un bol grande la mantequilla blandita y batimos bien con el azúcar, hasta que doble su tamaño y consigamos una mezcla esponjosa.


Añadimos ahora los huevos, siempre a temperatura ambiente y de uno en uno, batiendo bien hasta integrar .
Ponemos la esencia de vainilla y continuamos batiendo con las varillas.


En otro bol, tamizamos la harina, el cacao, el bicarbonato y una pizca de sal.
Es muy importante este paso de tamizar la harina con un cedazo o un colador grande. Los pastelillos quedarán sin un solo grumito y muy muy esponjosos.
Mezclamos el suero de leche con el colorante y removemos muy bien, hasta que consigamos un precioso color rojo.


Sólo nos queda mezclar los ingredientes húmedos con los secos.
Ponemos el bol con la mezcla de harina-cacao-bicarbonato en el bol de huevos-azúcar-mantequilla.
Mezclamos todo con cuidado y cariño y , por ultimo, añadimos una cucharada de vinagre blanco ( no sirve cualquier vinagre, ha de ser blanco).
Mezclamos muy bien y... ya está.


Vertemos la mezcla en cápsulas de papel colocadas en un molde adecuado.
Solo rellenaremos tres cuartos de la capacidad, para que no se desborden al hornearse.
Horneamos unos 15 minutos en el horno precalentado a 180 grados. Vigilar la cocción de cerca, cada horno es un mundo.


Dejamos enfriar en una rejilla los pastelillos y vamos preparando el frosting.
Yo lo hago mezclando una tarrina de queso mascarpone con azúcar avainillado, hasta que consigo la textura y el dulzor que quiero. No me gusta ponerle mantequilla al frosting y tampoco que sea muy dulce, porque quedarían unos cupcakes muy empalagosos . Prefiero potenciar con la crema de queso el sabor tan delicioso de estos pastelitos.


Con una manga pastelera o un biberón de pastelería con boquilla rizada, colocamos el frosting y salpicamos con unas miguitas de cupcake por encima. ¿No son una monada?
Espero que a vosotros os gusten tanto como a mí.

14 de octubre de 2011

Guiso murciano de trigo y calabaza

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 8:12
Quisiera presentaros hoy un guiso típicamente murciano. Los que me conocen saben que los platos de cuchara tradicionales me encantan y, siempre que puedo, promociono las recetas típicas de la región donde vivo, Murcia.
Con este guiso las vitaminas y el sabor están asegurados . Damos la bienvenida a las ricas verduritas de la huerta murciana y despedimos al colesterol, así luego podemos tomarnos de postre un buen trozo de tarta de chocolate...No tengo arreglo...


INGREDIENTES:

200 g. de trigo en grano, 150 g. de garbanzos, 150 g. de alubias, 150 g. de judías verdes, 1 cebolla y media, 2 tomates maduros, 1 trozo de calabaza totanera, 1 patata grandecita, pimentón dulce, azafrán en hebras, hierbabuena, aceite de oliva , sal y colorante.


Un día antes de preparar nuestro guiso, ponemos las legumbres en remojo y en otro recipiente distinto , el trigo.


Se puede utilizar la olla rápida para cocer las legumbres, pero a mí me gusta la cocción lenta en cazuela normal y es la que he utilizado.
Cocemos los garbanzos, las alubias y el trigo  hasta que estén tiernos en una cacerola con agua que los cubra sobradamente y una cebolla pelada entera .


20 minutos antes de completar la coción de las legumbres,  añadimos las judías cortadas en trozos pequeños y sin hebras y seguimos cociendo.


Preparamos un sofrito en una sartén grande con un poco de aceite de oliva, cebolla cortada finamente y los tomates sin piel cortados a cubitos.
Cuando esté todo esto bien pochado, ponemos una cucharadita de pimentón dulce y unas hebras de azafrán y damos unas vueltas.
Añadimos este sofrito a la cazuela.


A continuación, ponemos en la olla la patata y la calabaza cortada en trocitos pequeños, colorante, hierbabuena y rectificamos la sal al gusto.
Cocemos hasta que veamos la patata y calabaza en su punto.


Dejamos reposar el guiso diez minutos antes de servir.
Riquísimo. Espero que os guste.

13 de octubre de 2011

Panecillos con tomate y provolone

Elaborado por Mariluz Piñeiro en 8:23
Estos panecillos son deliciosos por sí solos.  Su sabor se disfruta sin necesidad de ponerles relleno alguno, porque tienen corazón de queso provolone y tomate, no necesitan nada más.
Estoy probando muchísimas recetas de pan diferentes y, a día de hoy, la esponjosidad, el colorcillo y el sabor de estos panes...no lo he podido superar con ningún otro.
 ¡Qué fascinante es el mundo del pan!


INGREDIENTES :

500 g. de harina de fuerza, 25 g. de levadura fresca, 30 g. de mantequilla, 280 ml. de agua, 50 ml. de leche, 10 g. de azúcar, cucharadita de sal, 30 g. de tomates deshidratados, 100 g. de queso provolone y orégano.


ELABORACIÓN :


En una tacita de agua hirviendo sumergimos los tomates para que se hidraten y los mantenemos ahí unos veinte minutos.
Cortamos en daditos muy pequeños el queso provolone y reservamos en el frigo hasta el momento de añadirlo al pan.


Ponemos en la cubeta de la panificadora los ingredientes por este orden :
Agua, leche, mantequilla fundida, harina, sal, azúcar y , por último la levadura desmenuzada.


Programa 2 de la panificadora, para pan esponjoso.
La máquina nos avisará con una señal acústica del momento adecuado para añadir el tomate  (bien escurrido del agua y cortado en daditos pequeños ) , el provolone y el orégano.

Por supuesto, se pueden elaborar los panecillos sin panificadora, siguiendo el orden de incorporación de los ingredientes manualmente y luego amasando hasta conseguir una masa elástica y uniforme.


Al finalizar el primer levado, que dura una media hora, retiramos la masa de la cubeta y la dividimos en bolitas de tamaño uniforme, si es preciso las pesamos, a mí no me importa que sean de diferentes tamaños...
Les damos la forma deseada y las colocamos sobre una placa de horno con papel vegetal, bastante separadas, para que no se peguen al levar.


Con una tijera de cocina le damos un par de cortes a cada panecillo y dejamos que leven hasta que doblen tamaño, unos 30 minutos, en un lugar templado.


Espolvoreamos con un poquito de harina nuestros panecillos, para que luego tengan un aspecto más rústico y los metemos al horno precalentado a 180 grados durante unos 20 minutos.


Sólo queda disfrutarlos, solos o acompañados, tienen un sabor delicioso , muy mediterráneo.
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