La Chef Cecile Cannone fue criada en el sur de Francia, dónde aprendió a amar la cocina de la mano de su madre. Aprendió en París todos los secretos de la delicada repostería francesa y se llevó su talento a Nueva York, dónde abrió el famoso local "Café Macaron " en el año 2007 que alcanzó una inmensa popularidad , lo que le llevó a abrir su segundo local en el año 2010.
Café Macaron fue creado para rendir homenaje a los deliciosos macarons franceses. Allí la Chef Cecile, hornea a diario y crea nuevos sabores y rellenos originales y novedosos.
Escribió el libro " Macarons", en el que nos muestra la elaboración y nos da ideas claras para conseguir en nuestras casas conchas perfectas y deliciosos rellenos. Define al macaron como "un bocado ligero como una pluma y, a la vez crujiente y duro, con un delicioso relleno irresistible".
Nos da ideas sobre decoración de macarons, por ejemplo las famosas " torres de macarons ", que se hacen con conos de poliestileno en los que se insertan palillos y sobre éstos se van poniendo los macarons hasta cubrir por completo los conos. Maravillosas ideas sobre rellenos y presentaciones para nuestros macarons.
Un ejemplo son estos macarons de pistacho y chocolate, que he elaborado inspirándome en sus ideas. El método de elaboración, uses la receta que uses es siempre el mismo. Las proporciones de almendra, azúcar glas y clara de huevo, muy similares en casi todas las recetas que he visto. Lo diferente verdaderamente son los rellenos. En este caso, el contraste entre los pistachos salados picados y el dulzor del chocolate consiguen un macaron verdaderamente exquisito. Receta aquí.
Hoy os invito a unas deliciosas rosquillas de naranja que se elaboran en el horno. Su particularidad fundamental es la suavidad de la masa por la adición de queso crema. Van aromatizadas con naranja y el glaseado de naranja y la ralladura que le he puesto, acentúa todavía más su sabor cítrico. Con estas cantidades salen 10 rosquillas hermosas de 40 gramos cada una. Lo cierto es que saben a poco, te quedas con ganas de más. Así que si os pasa como en mi casa que somos muchos, doblad las cantidades porque han volado las rosquillas... Ni me he enterado... Fuente: "El Paraíso de los golosos"
INGREDIENTES: 180 g. de harina de trigo, media cucharada de postre de levadura, 75 g. de queso crema, 35 g. de mantequilla, 1 huevo, ralladura de naranja, 3 gotas de esencia de naranja, 85 g. de azúcar. Para el glaseado: zumo de naranja, azúcar glas y bolitas de azúcar.
ELABORACIÓN: 1- Batimos el huevo junto con el azúcar a velocidad alta hasta que blanquee. 2- Bajamos la velocidad y agregamos el queso crema, la ralladura y la esencia de naranja. 3- Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente y seguimos mezclando. 4- Por último, agregamos la harina tamizada con la levadura y mezclamos hasta obtener una masa lisa que no se pegue a los dedos.
5- Cortamos en porciones de 40 gramos y damos forma de bola a cada porción. 6- Hacemos un agujero en la parte central de cada bola girándola entre los dedos, para darle forma de rosquilla. 7- Las colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal. 8- Horneamos hasta que estén ligeramente doradas ( horno precalentado a 180 grados).
9- Colocamos sobre una rejilla y en cuanto se enfríen vertemos sobre ellas un glaseado de naranja ligero, que habremos hecho mezclando zumo de naranja con azúcar glas al gusto, hasta conseguir la textura deseada. 10- Salpicamos unas bolitas de azúcar para decorar.
Hoy vamos a preparar fajitas de pollo elaborando en casa nuestras propias tortillas de trigo. Hace tiempo que tenía guardada la receta y es la segunda vez que las hacemos caseras. Os aseguro que vale la pena, son muy sencillitas de hacer, la masa es bien manejable y como todo lo casero, vale la pena su sabor. Resultan unas tortillas deliciosas, muy sustanciosas y bien flexibles para rellenarlas de lo que más nos guste. Os facilito la receta por si os apetece probarlas. Seguro que os quedáis tan sorprendidos como nosotros... A ver ahora quién se conforma con las tortillas compradas...Bufff!!!
INGREDIENTES: Para las tortillas: Medio Kg. de harina de trigo, 5 cucharadas soperas de mantequilla, 2 cucharaditas de sal y 150 ml. de agua ( no siempre la harina absorbe la misma cantidad de agua. Tendremos en cuenta este dato para añadir algo más si fuese necesario hasta conseguir una masa manejable y nada pegajosa) Para el relleno: Pimiento rojo, pimiento verde, cebolla, pechuga de pollo, sal, tomillo, sazonador de fajitas y salsas al gusto.
ELABORACIÓN: 1- Ponemos en el bol de la amasadora ( o a mano en un recipiente hondo) la harina, sal y mantequilla. 2- Poco a poco vamos incorporando el agua y mezclando hasta conseguir una masa con todos los ingredientes integrados, elástica y nada pegajosa. 3- Dejamos que repose una media hora tapada y la dividimos en partes iguales pesándolas. ( Salen unas 12 tortillas) 4- Les damos forma redondeada y las estiramos con el rodillo dejándolas lo más finas posible.
5- Cortamos en tiras finitas la cebolla, los pimientos y el pollo ( con sal y algo de tomillo). 6- Los cocinamos por separado en una sartén con un poco de aceite de oliva hasta que estén blanditos y la cebolla bien dorada. Sazonamos.
7- Calentamos una sartén grande o parrilla ( sin engrasar) y cocinamos cada tortilla vuelta y vuelta hasta que tome ligero color. Retiramos y reservamos.
8- Rellenamos cada tortilla con pollo, pimiento verde, pimiento rojo y cebolla. Poniendo la salsa que más nos guste.
Listas para disfrutar!!! Una observación: Estas tortillas de trigo son estupendas también como base para el famoso " Gazpacho jumillano"...Que se sirve sobre una torta y luego ésta se toma con miel , una delicia!!!
Hoy vamos a hornear unos palitos de pistacho estupendos para decorar postres como sorbetes o helados y también para acompañar recetas saladas, como un buen paté. Cuando tenemos claras que nos han sobrado al preparar otras recetas, estos palitos son una opción a tener en cuenta. Están estupendos y duran hasta un mes si los conservamos en un recipiente hermético. Tras hornear la masa, se corta en finas tiras a modo de grissini y luego se vuelven a hornear para darles el tueste que más nos agrade. Un picoteo fabuloso, veréis...
INGREDIENTES: 3 claras de huevo, 95 g. de azúcar glas, 95 g. de harina de trigo, 50 g. de pistachos pelados troceados y 2 cucharaditas de semillas de sésamo.
ELABORACIÓN: 1- Montamos las claras a punto de nieve bien firme y sin dejar de batir añadimos poco a poco el azúcar glas. 2- Incorporamos con una cuchara, poco a poco, la harina tamizada y la mezclamos con una espátula con movimientos envolventes.
3- Añadimos con delicadeza los pistachos troceados y las semillas de sésamo. Mezclamos. 4- Vertemos la masa en un molde rectangular bajo untado con aceite y forrado con papel vegetal y alisamos la superficie con la espátula. 5- Horneamos a 170 grados hasta que al pinchar con un palito veamos que sale limpio de adherencias.
6- Retiramos del horno, desmoldamos retirando el papel vegetal y dejamos templar unos minutos sobre una rejilla metálica. 7- Cortamos en tiras alargadas lo más finas posible con un cuchillo afilado y las colocamos sobre una bandeja de horno. 8- Horneamos a la misma temperatura hasta que tomen color dorado y dejamos enfriar sobre una rejilla.
No es ningún secreto ( porque no paro de decirlo) que admiro profundamente al maestro pastelero Paco Torreblanca. Sus recetas me tienen fascinada y cada vez que pruebo algo suyo en mi casa me llevo las manos a la cabeza de lo buenísimo que sale todo. La última elaboración que salió de mi cocina siguiendo su receta han sido estas pequeñas tartitas que son una verdadera exquisitez. La idea de presentación me enamoró desde el primer momento, pero lo mejor de todo no es lo bonitas que son, sino su extraordinario sabor. Simplemente las bases que se hornean para dar forma luego a las tartitas valen la pena cien por cien. A medio camino entre galleta y bizcochito, son esponjosas y tiernas, un bocado absolutamente delicioso, fijáos en la foto del corte... Combinado el " sablé bretón " de la base con una estupenda crema pastelera, fresas frescas y algo de nata y pistachos... El resultado es un pastel absolutamente delicioso.
INGREDIENTES: Sablé bretón: 120 g. de azúcar, 127 g. de mantequilla, 60 g. de yemas de huevo, 168 g. de harina de repostería, 10 g. de levadura en polvo y 3 g. de sal. Crema pastelera de vainilla: Medio litro de leche, 4 yemas de huevo, 1 vaina de vainilla, 100 g. de azúcar y 60 g. de Maicena. Nata para montar ( medio brik ), 3 cucharadas soperas de azúcar glas , pistachos pelados y picados ( unos 8 ó 10 ) y 1 sobre de cobertura para tartas Belbake ( para pincelar las fresas y abrillantarlas).
ELABORACIÓN: Sablé bretón: 1- Montamos el azúcar con la mantequilla hasta que blanqueen. 2- Añadimos poco a poco las yemas y seguimos batiendo hasta que se integren. 3- Tamizamos la harina, la sal y la levadura. 4- Las añadimos poco a poco y mezclamos con una espátula con movimientos envolventes. 5- La masa obtenida se pone en una manga pastelera con boquilla lisa y redonda.
6- Sobre una bandeja de horno con papel vegetal, formamos con la manga pastelera unos círculos de masa de unos 5 cm. de diámetro. ( Tras el horneado el diámetro aumenta 2 cm. aprox. ) 7- Metemos al horno precalentado a 190 grados durante unos 13 minutos. Retiramos a una rejilla hasta su completo enfriamiento.
8- Crema pastelera: Ponemos en un cacito todos los ingredientes de la crema a fuego medio y removemos constantemente con un agitador hasta que la crema espese. 9- Vertemos en un recipiente y tapamos con film a piel. Reservamos en frío. 10- Montaje de las mini tartitas: Unimos dos bases de sablé bretón con un poco de crema ( ayudándonos de una manga pastelera) y las juntamos.
11- Ponemos en el centro de la base un "montoncito" de crema pastelera dándole algo de altura. 12- Cortamos longitudinalmente las fresas, bien lavadas y secas, en cuatro partes y las colocamos sobre la base del pastel y alrededor de la crema, algo separadas entre sí. 13- En la parte superior de cada tartita colocaremos una fresa cortada a la mitad transversalmente.
14- Montamos la nata bien fría a velocidad máxima y cuando está casi montada le añadimos el azúcar glas. La ponemos en una manga pastelera y decoramos la parte superior de las tartitas. 15- Salpicamos con pistachos pelados y picados.
16- He pincelado las fresas con cobertura de tartas ( Belbake) que les da a las frutas frescas un increible brillo que me encanta. Con estas cantidades de ingredientes he elaborado 10 tartitas. ¿ Os las vais a perder? ¿ En serio?...
El calor aprieta ya por esta zona del levante español y poco a poco vamos dejando atrás los platos de cuchara que tanto me gustan para pasarnos a una cocina más fresca y ligera, aunque no por ello menos apetecible. Un ejemplo es este brazo salado cuyo relleno podemos adaptar al gusto de nuestros comensales: Salmón, ensalada de marisco, jamón y queso, sobrasada, setas y bechamel... En este caso lo hemos rellenado de ensaladilla rusa y ha quedado un pastel salado de lo más sabroso y cómodo para llegar del trabajo y tenerlo en la nevera listo para su degustación. Veréis...
INGREDIENTES: Plancha de bizcocho: 3 huevos, 75 g. de harina, 10 g. de sal y 30 g. de azúcar. Ensaladilla rusa: Patatas, zanahorias, huevos, atún, aceitunas, pepinillos en vinagre, mayonesa, aceite de oliva, tomates cherry y aguacate para decorar.
ELABORACIÓN: 1- Montamos los huevos a velocidad alta con la sal y el azúcar hasta que doblen tamaño y queden bien esponjosos. 2- Tamizamos la harina y la añadimos en forma de lluvia poco a poco, mezclando con una espátula con movimientos envolventes, para conseguir una masa bien aireada. 3- La vertemos sobre una bandeja de horno con papel vegetal y alisamos la superficie con una espátula.
4- Horneamos a 180 grados ( horno precalentado ) unos 10 minutos hasta que tome ligero color dorado. 5- Retiramos del horno y desmoldamos inmediatamente sobre un paño ligeramente humedecido. Retiramos con cuidado el papel vegetal y enrollamos el bizcocho sobre sí mismo ayudándonos con el paño. Dejamos que se enfríe así enrollado.
Ensaladilla rusa: 6- Cocemos en agua salada las patatas peladas y enteras, las zanahorias sin piel y los huevos. Cuando estén blanditos, escurrimos el agua y dejamos enfriar. 7- Cortamos en pequeños daditos las patatas, zanahorias y picamos el huevo. Mezclamos en un recipiente hondo. 8- Añadimos el atún desmenuzado, las aceitunas cortadas a rodajitas y los pepinillos en vinagre troceados menuditos. 9- Mezclamos todos los ingredientes, rectificamos la sal si fuese necesario y añadimos aceite de oliva y mayonesa al gusto.
10- Recuperamos el bizcocho que teníamos reservado y lo desenrollamos con cuidado. Rellenamos con ensaladilla al gusto repartiendo uniformemente el relleno. 11- Volvemos a enrollarlo sobre sí mismo y lo cubrimos con un poquito de mayonesa. 12- Decoramos con tomates cherry y aguacate ( rociado con limón para que no ennegrezca). 11- Reservamos en frío hasta su degustación.
Os quiero recomendar esta tarta de Santiago que es una auténtica delicia para los amantes de las tartas de almendra. Es una tarta especial. La receta es de mi suegra Pepi, casi patrimonio familiar y todo el que la probado coincide en que es la mejor tarta de almendra que ha probado nunca, vale la pena. Hay muchas recetas diferentes de tartas de Santiago. Debemos indicar que la verdadera no lleva absolutamente nada de harina, ni levadura, ni ralladuras cítricas, no es un bizcocho de almendra. Sus ingredientes básicos son las almendras de la mejor calidad que podamos encontrar y si es posible recién molidas, el azúcar y los huevos, caseros mejor, sobre una sencilla masa quebrada. Nada más ni nada menos... Absolutamente recomendable!!!
INGREDIENTES: Medio kg. de almendras molidas ( a ser posible recién molidas), medio kg. de azúcar, 8 huevos ( caseros mejor) y una buena masa quebrada casera. Masa quebrada: 280 g. de harina de trigo, 120 g. de mantequilla a temperatura ambiente, pizca de sal, 20 g. de azúcar y 100 gramos de agua.
ELABORACIÓN: 1- Ponemos en el bol de la amasadora ( o a mano, en un recipiente hondo) la harina y añadimos la mantequilla a daditos, la sal, el azúcar y el agua. 2- Amasamos hasta que todos los ingredientes se integren y la masa se despegue de las paredes del bol sin dificultad. ( No amasaremos en exceso para no engrasar la masa). 3- Tapamos la bola de masa con film y dejamos que repose al frío media hora. 4- La extendemos con el rodillo y forramos un molde desmontable, fondo y lados, con la masa quebrada.
5- En un recipiente hondo, ponemos los huevos y los batimos con unas varillas. 6- Añadimos el azúcar y mezclamos. 7- Agregamos las almendras recién molidas y mezclamos hasta integrar todos los ingredientes. 8- Vertemos este relleno sobre la masa quebrada y metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que la superficie se vea crujiente y bien dorada, unos 50 minutos ( en mi horno y usando un molde de 23 cm. de diámetro). Se hornean la masa y el relleno a la vez.
9- Dejamos enfriar la tarta una media hora dentro del molde y transcurrido este tiempo retiramos el aro del molde y dejamos enfriar completamente. 10- Decoramos con azúcar glas, poniendo la cruz de Santiago sobre la tarta, para que quede el dibujo.
Pasta casera , toda una experiencia que puede parecernos algo complicada al principio, pero nada más lejos de la realidad. Mezclar en un cuenco poco más de 3 ingredientes para formar una masa, estirarla con un simple rodillo para luego cortarla y darle forma, creo que está al alcance de casi cualquiera. Una vez probemos nuestra propia pasta hecha en casa, es difícil conformarse con las prefabricadas. Su sabor y textura no son comparables, dejando aparte el puro placer de elaborar algo tan delicioso con nuestras propias manos...
En esta ocasión he elaborado unos ravioli grandecitos rellenos de manzana y roquefort. Presentados sobre un lecho de escarola con salsa de queso y manzana. La masa de los ravioli va aromatizada con orégano y aceite de oliva al romero.
INGREDIENTES: 500 g. de harina de trigo normal, 2 cucharadas de aceite de oliva aromatizado al romero, 2 cucharaditas de orégano, 5 huevos, una cucharadita de sal y 3 cucharadas soperas de leche. Relleno: Queso roquefort, manzana Golden y zumo de limón. Salsa: 200 ml. de nata,100 ml. de leche, 150 g. de queso roquefort y media manzana Golden.
ELABORACIÓN:
1- Batimos los huevos y los ponemos en el bol de la amasadora. ( Si no disponemos de amasadora, los batiremos en un cuenco y haremos la mezcla de la masa a mano, con una cuchara de madera ). 2- Añadimos el aceite, la sal y la leche. 3- Mezclamos a velocidad media y añadimos poco a poco la harina y el orégano hasta obtener una masa homogénea.
4- Dejamos reposar la masa media hora tapada con film. 5- Mientra reposa, preparamos el relleno de nuestros ravioli, mezclando en un cuenco la manzana pelada y cortada en pequeños daditos, junto con el queso roquefort desmenuzado. Añadimos un poco de zumo de limón y ligamos bien los ingredientes.
6- Extendemos con un rodillo la masa de ravioli sobre una mesa de trabajo, dejándola de un grosor aproximado de 2 milímetros. 7- Damos forma a la masa con un cortador para ravioli. 8- Pincelamos con yema de huevo cada cuadradito y ponemos un poco de relleno en la parte central.
9- Colocamos otro cuadradito de masa encima y cerramos presionando ligeramente los extremos, para que el relleno no se salga durante la cocción. ( Eso no suele ocurrir, ya que la yema de huevo con la que hemos pincelado actúa de "pegamento") 10- Cocemos los ravioli en abundante agua salada durante diez minutos.
11- Mientras se cuecen haremos la salsa: Poniendo en un pequeño cacito la nata, la leche,el roquefort desmenuzado y la manzana cortada en pequeños daditos. 12- Damos un hervor y removiendo de vez en cuando y retiramos del fuego. Reservamos.
13- Escurrimos cuidadosamente los ravioli y emplatamos : Sobre un lecho de escarola ponemos los ravioli, manzana en finas láminas y salsa de queso en abundancia.
Hoy vamos a hornear unos pastelillos de arándanos y miel, qué buenos!!! Salen 12 unidades con estos moldes y estas cantidades de ingredientes y son el bocadito ideal para acompañar el mejor café de la tarde. Me encanta el contraste ligeramente ácido del arándano combinado con el dulzor y suavidad de la miel. Así son estos pastelitos, que os recomiendo absolutamente y estoy segura de que os van a gustar tanto como en mi casa lo han hecho... Imposible tomar sólo uno...
INGREDIENTES: 180 g. de harina de repostería, 1 cucharada de levadura en polvo, 1 cucharada de canela, 100 g. de azúcar, 75 g. de arándanos ( frescos o congelados), 1 huevo, 2 cucharadas soperas de miel y 200 ml. de leche. Azúcar glas para espolvorear.
ELABORACIÓN: 1- Precalentamos el horno a 180 grados. 2- Untamos los moldes con mantequilla pincelándolos con una brocha.
3- Batimos el huevo junto con el azúcar a velocidad alta hasta que se vea una mezcla esponjosa. 4- Agregamos la miel y mezclamos. 5- Añadimos poco a poco la harina tamizada junto con la levadura y la canela, alternándola con la leche hasta agotar ambas. Mezclamos suavemente a velocidad baja.
6- Vertemos la masa obtenida en los moldecitos engrasados, llenándolos unos tres cuartos de su capacidad ( más o menos). 7- Ponemos unos cuantos arándanos repartidos por la masa y los hundimos ligeramente con el dedo.
8- Horneamos hasta que se vean doraditos, unos 20 minutos, manteniendo la temperatura de 180 grados. 9- Dejamos templar los pastelillos unos 5 minutos dentro del molde y luego desmoldamos sobre una rejilla metálica, espolvoreándolos con azúcar glas.
Este ha sido mi regalo para el día de las mamis. Mis 3 churumbelas y mi marido, que son quiénes mejor me conocen, saben que para mí este curso de Pastelería con el Maestro Torreblanca ha sido una visita al cielo, así que, cuando a mediados de semana me comunicaron la noticia me sentí tan emocionada que no puedo describirlo con palabras y la llegada del sábado se me hizo eterna, apenas pude dormir la noche anterior y ahora que todo ha pasado sólo puedo decir que ha sido una de las experiencias más gratificantes que he vivido jamás. Por algo el Maestro Torreblanca es el top de la pastelería mundial y al verlo trabajar in situ, comprobar su carisma personal, escuchar su filosofía de vida y sus principios, se comprende enseguida que estás ante un genio y deseas fervientemente que se te pegue una milésima parte de su sabiduría y buen hacer...
Paco Torreblanca se formó en París de la mano de Jean Millet, una de las mejores casas parisinas, dónde estuvo trabajando y aprendiendo desde los 12 a los 24 años. Allí aprendió las mejores técnicas de cocina y repostería, el valor del trabajo bien hecho y el estudio minucioso de las materias primas.
En 1978 abre su propia pastelería en Elda ( Alicante). La Pastelería Totel tiene una estética elegante e imagen innovadora. En sus tiendas de Elda, Alicante y Valencia podemos adquirir las pequeñas joyas que salen del obrador del maestro Torreblanca. Se unen los mejores productos naturales y las mejores materias primas con las técnicas de elaboración más vanguardistas. Como bien dice el Maestro, su oficio es " esculpir el arte efímero".
Paco Torreblanca imparte cursos para profesionales por todo el mundo: Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Sudamérica... Poseedor de medallas de oro procedentes de todo el mundo, la lista de títulos que ostenta es interminable: "Mejor Pastelero Artesano de España", "Mejor maestro Pastelero de Europa" " Mejor libro de postres del mundo"... Los mejores restaurantes del mundo tienen en su carta los chocolates de Paco Torreblanca. Ha inventado fórmulas revolucionarias como: 4 especias a la sal, de regaliz, de piña colada, de azafrán...
Cocineros conmo Ferrán Adriá o su hermano Alberto han estado en su "International School of Pastry arts" un tiempo aprendiendo técnicas de pastelería para luego servirse de ellas. Paco Torreblanca es el mejor diseñador de postres. Sus elaboraciones aúnan el mejor sabor y diseño. La presencia de flores, frutas, algas... En sus creaciones, abre nuevas puertas a sabores increibles y novedosos. Un ejemplo: Consigue dentro del chocolate cristales líquidos que, al partirse, se convierten en un crocanti del que deviene aguardiente...
Su famosa "Capuccina" recupera una receta ancestral, a la que se le reduce la cantidad de azúcar y se le añade vainilla y con esta receta logra el premio a " La mejor tarta del mundo". Sus pannetone tienen fama mundial, consigue el pannetone perfecto.
En la Escuela del Maestro Torreblanca también se imparten cursos para aficcionados a la cocina, como es nuestro caso. Los sábados de 8 de la mañana a 2 de la tarde se nos ofrece un amplio abanico de posibilidades: "Tartaletas", " Pastas de té", " Trufas y bombones", "Tartas clásicas", "Macarons", "Cremas y mousses para tartas y pasteles", " Brioches"...
A los asistentes a sus cursos se nos recibe con un magnífico desayuno con las elaboraciones más exquisitas salidas de su obrador: Pannetone, Gallete de Rois, milhojas, croasanes, brioches de varias clases, chocolate especiado receta del Maestro... Un lujazo!!!
De la mano de Paco Torreblanca y su hijo Jacob, los aficcionados como nosotros aprendemos una parte de su buen hacer y técnicas y podemos hacerle cuantas preguntas y cuestiones se nos vengan a la cabeza. Es una persona de lo más sencilla y asequible. Cercano y de animada conversación, de esas personas que dejan huella...
A pesar de tener el máximo reconocimiento a nivel mundial sueña con algo tan sencillo con abrir un local rústico con un horno antiguo de leña, con mesas grandes y compartidas, dónde aquél que quiera pueda acercarse y disfrutar de los productos de la bollería más tradicional y ver cómo se elaboran de cerca...
Un placer verlo trabajar y compartir su sabiduría y buen hacer. Nos enseñó muchísimos truquillos que jamás se me hubiesen ocurrido... Hace fácil lo difícil este genio...
Para todos los afortunados alumnos un día inolvidable que permanecerá para siempre en nuestra memoria. Sólo me queda recomendaros, que si podéis no dudéis ni un segundo en inscribiros en alguno de estos cursos para aficcionados en la "International School of Pastry arts" y preparaos a vivir una experiencia inigualable...
O adquirir alguno de los productos obra de este genio de la pastelería orgullo de todos los españoles. Fue el encargado de elaborar la tarta nupcial y los 4000 pasteles con los que los príncipes de Asturias agasajaron a sus invitados el día de su boda. Así que, ya sabéis, si queréis un desayuno de Reyes... Productos Paco Torreblanca. Yo todavía sigo en el cielo...