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Comenzamos la mañana bien tempranito con una visita guiada a las bodegas "Juan Gil", dónde disfrutamos en exclusiva de las magníficas explicaciones de Diego y profundizamos en el maravilloso mundo del vino recorriendo las instalaciones de la bodega. Ya sabéis cómo somos los gastrobloguers, pertrechados con nuestra cámara en mano y ávidos de conocimiento, preguntamos hasta el más mínimo detalle y fotografiamos cada cosa que llamaba nuestra atención.
Las bodegas Juan Gil, propiedad de la familia Gil vera, cuarta generación de viticultores, están situadas en un enclave con suelo y condiciones climatológicas adecuadas para cultivo y elaboración de vinos de la más alta calidad de la variedad Monastell.
Las instalaciones de la bodega están dotadas de la tecnología más novedosa que se aplica a los procedimientos tradicionales de elaboración del vino.
El resultado, vinos de gran calidad e intensidad aromática con gran carga frutal, típica de la uva Monastrell, que interviene en todos los vinos de esta bodega:
Juan Gil Monastrell, Juan Gil 12 meses, Juan Gil 18 meses, Honoro Vera organic...
Las naves de la bodega están climatizadas por la importancia de mantener la temperatura adecuada a cada momento del proceso de fermentación y cuentan con sistemas informatizados de captura de datos.
Para los vinos que se someten a procesos de crianza cuentan con barricas de las mejores maderas de roble francés y americano (valoradas en 1000 euros cada barrica...)
En casi cualquier punto del mundo se pueden disfrutar los vinos de "Juan Gil": Rusia, Holanda, Bélgica, Estados Unidos, Suecia...
Tras la visita a la bodega disfrutamos de una suculenta comida en el jumillano "Restaurante Levante", organizada por Carlos "Vegetal y tal", un magnífico anfitrión:
"Deliciosas croquetas caseras"
"Habitas tiernas con jamón"
"Verduritas en tempura"
"Pimientos asados con queso"
"Delicioso consomé con pelota"
"Gazpacho jumillano"
"Roscos de vino, perusas y sequillos"
Estas son las caritas de felicidad de los gastrobloguers y sus acompañantes tras una deliciosa comida casera, con productos de primera calidad y los mejores vinos de la localidad.
Somos un grupo que poco a poco va cohesionándose y entre nosotros hay algo más que una aficción e intereses comunes.
Creo que además de nuestra pasión por la gastronomía existe cariño. Vamos conociéndonos más a fondo y compartiendo detalles de nuestras vidas cotidianas. Cada vez son más frecuentes las reuniones privadas, encuentros, actividades en común y comunicación por las diversas redes sociales.
Me siento orgullosa y afortunada de formar parte de este grupo abierto a todos y acogedor de cualquiera que comparta nuestra pasión por todo lo relacionado con la gastronomía.
Las fotos hablan por sí solas, lo pasamos en grande, siempre nos sabe a poco y ya queremos repetir...
¡Hasta la próxima!
























