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Una golosina irresistible para pequeños y mayores que podemos congelar y consumir a nuestro antojo.
Respetando los tiempos de levado, son sencillísimos de hacer y si preferimos, podemos añadirle fruta escarchada, nueces, avellanas o cualquier otro ingrediente que nos apetezca. Vamos con la receta.
INGREDIENTES:
500 g. de harina de fuerza, 2 huevos Xl, 60 g. de azúcar, 10 g. de sal, 150 g. de zumo de mandarina, 100 g. de mantequilla, 40 g. de levadura de panadería, 100 g. de chocolate para repostería y huevo para pincelar los bollitos.
ELABORACIÓN:
1- Hacemos un volcán con la harina ( o la ponemos en el bol de la amasadora si vamos a utilizar ésta). En el centro ponemos la sal y el azúcar y empezamos a mezclar.
2- Añadimos la levadura espolvoreándola sobre la mezcla anterior.
3- Añadimos los huevos ligeramente batidos. Seguimos mezclando.
4- Añadimos el zumo de mandarina. Mezclamos hasta que se integre.
5- Agregamos la mantequilla reblandecida y amasamos hasta lograr una masa lisa y elástica que se despegue con facilidad de las paredes del recipiente. Si no es así, añadimos un poquito más de harina.
6- Agregamos el chocolate cortado en pequeños trozos y lo repartimos por la masa con una espátula o cuchara. Tapamos la masa y dejamos reposar media hora.
7- Transcurrido ese tiempo damos forma a los bollitos pesando previamente las porciones de masa para que sean del mismo tamaño.
8- Los colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal y dejamos que doblen su tamaño.
9- Pincelamos con huevo batido y metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que tomen color doradito ( aprox. 20 minutos).
10- Retiramos y colocamos sobre una rejilla metálica.






























