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Los arroces más adecuados para preparar un buen risotto son el arborio, carnaroni y vialone nano, por su alto contenido en almidón y su óptima absorción de líquidos durante la cocción, con lo que conseguiremos una salsa cremosa sin que los granos pierdan su firmeza y se vuelvan pegajosos.
INGREDIENTES:
Media cebolla dulce, 50 g. de mantequilla, sal, 2 dientes de ajo, champiñones al gusto, níscalos al gusto, 1 ramita de tomillo fresco, medio vaso de vino blanco, 1 litro y medio de caldo de pollo casero, arroz para risottos ( unos 50 g. por persona ), queso de cabra y unas ramitas de romero fresco.
ELABORACIÓN:
1- Ponemos el caldo de pollo casero en una cazuela y lo mantenemos siempre caliente, al borde del hervor.
2- En otra cazuela de paredes bajas y fondo grueso ( la ideal para la elaboración de risottos), pondremos la mantequilla y cuando se derrita agregamos la cebolla picada en cubitos de muy pequeño tamaño y el ajo, dejando cocinar a fuego lento hasta que la cebolla esté tierna sin que llegue a dorarse.
3- Añadimos las setas picadas en trocitos y el tomillo , romero y la sal y cocinamos 4 minutos removiendo suavemente.
4- Agregamos el vino y dejamos evaporar.
5- Añadimos el arroz removiendo y mezclando bien todos los ingredientes.
6- Vamos añadiendo el caldo poco a poco, sin dejar de remover. No añadiremos más caldo hasta que el arroz no haya absorbido el anterior, sin dejar que se seque del todo. Tras unos 18- 20 minutos el arroz quedará cremoso y tierno, pero con los granos aún firmes.
7- Rectificamos la sal si fuese necesario y tapamos la cazuela dejando reposar el risotto un par de minutos.
8- Servimos y colocamos sobre cada ración una rodaja de queso de cabra con una ramita de romero fresco, que habremos dorado en el grill previamente, poniéndolo sobre un plato con papel vegetal.













