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Elegiremos manzanas ligeramente ácidas. Las reinetas son las más adecuadas para su elaboración. El conjunto de esta deliciosa masa y la fruta horneada con frutos secos, hacen de esta tarta un exquisito y atractivo bocado para las tardes tranquilas del verano.
INGREDIENTES:
250 g. de harina, 2 huevos, pizca de sal, 125 g. de azúcar, 100 g. de mantequilla, manzanas reineta, zumo de limón, avellanas al gusto, 1 huevo, un poco de nata líquida y un poco de azúcar moreno para espolvorear.
ELABORACIÓN:
1- Ponemos la harina en un recipiente hondo. Hacemos un volcán y en el centro añadimos la sal, el azúcar y los huevos.
2- Agregamos la manteqilla fría cortada a pequeños daditos y comenzamos a mezclar todos los ingredientes con las manos trabajando con rapidez hasta conseguir una masa con todos los ingredientes integrados, que se separe con facilidad de las paredes del recipiente. Si es necesario añadimos un poquitín más de harina.
3- Tapamos la bola de masa con film y dejamos que repose en frío al menos media hora.
4- Luego la extendemos sobre un molde redondo engrasado cubriendo fondo y lados del molde.
5- Pelamos y despepitamos las manzanas reineta, cortándolas a la mitad y prácticándoles unos cortes en la parte convexa con un cuchillo afilado.
6- Las rociamos con zumo de limón para que no se oxiden.
7- Y las colocamos luego sobre la masa ya extendida en el molde, cubriendo toda la superficie. Agregamos las avellanas repartiéndolas a nuestro gusto.
8- Batimos el huevo y le añadimos un poco de nata, mezclando bien. Vertemos esta preparación sobre las manzanas y avellanas.
9- Espolvoreamos con algo de azúcar moreno y horneamos a 180 grados ( horno precalentado) hasta que se vea la superficie y bordes bien doraditos.














