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Como sabéis los que soléis visitarme, las frutas son parte fundamental en mi cocina. Cada vez que puedo las incluyo en mis recetas dulces y saladas.
En esta ocasión vuelvo a recomendaros una de mis frutas favoritas, la perita, cocinada a la canela y horneada en un bizcocho a la canela bien tierno y esponjoso.
Imprescindibles en mi casa los bizcochos caseros. Cuando uno se acaba ya estamos pensando en el siguiente. No hay dulce más apetecible a casi cualquier hora y que admita más combinaciones... La imaginación al poder.
INGREDIENTES:
280 g. de harina de repostería, 1 sobre de levadura en polvo, 1 cucharadita de canela molida, 3 huevos XL, 150 g. de azúcar, 200 ml. de aceite de oliva suave,100 ml. de leche, 2 cucharadas soperas de zumo de limón, 6 peritas de pequeño tamaño, 1 rama de canela, 50 g. de azúcar y un chorro de licor de canela o ron.
ELABORACIÓN:
1- Ponemos un cazo al fuego con las peritas (con o sin piel, al gusto) cubiertas de agua,1 palo de canela, 50 g. de azúcar y un buen chorro de ron o licor de canela. Cocinamos durante 5 minutos. Las peras comienzan a estar blandas y aromatizadas a la canela.
2- Retiramos y escurrimos las peras. Reservamos.
3- Montamos los huevos junto con el azúcar hasta que se vean esponjosos.
4- Agregamos la leche mezclada con 2 cucharadas de zumo de limón.
5- Añadimos el aceite en hilito desde el borde del recipiente.
6- Tamizamos la harina junto con la levadura y la canela y añadimos poco a poco, mezclando suavemente.
7- Vertemos la masa obtenida sobre un molde redondo engrasado.
8- Recuperamos las peras, les cortamos la parte de abajo para que se mantengan de pie y las colocamos sobre la masa en el molde repartiéndolas bien.
9- Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vea doradito.
10- Desmoldamos sobre una rejilla y servimos espolvoreado con azúcar glas.














