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Las admiro y respeto profundamente su trabajo, son mujeres duras y de raza, acostumbradas a todo.
He pasado una mañana divina hablando con ellas y fotografiándolas . Ahora sé que están mejor que hace unos años, organizadas en cooperativas, se ayudan unas a otras y cotizan a la seguridad social, como un autónomo más. Aquí en Moaña son unas cien mujeres, que , a pesar de los años, son fuertes y luchadoras. Las admiro de verdad...
El fruto de su trabajo, las siembran pequeñitas y las recogen cuando alcanzan el tamaño adecuado.
Charlas y risas mientras trabajan...y también penas...
No se van a casa hasta que no llenan la red, a veces hasta cuatro horas con la espalda doblada...
Marisqueiras de Moaña, recogiendo almejas y berberechos...
Un cubo, unos guantes y un rastrillo son sus ayudantes...
La ría de Vigo al fondo con sus preciosas vistas...Un regalo.
Separan el marisco por tamaños y devuelven al mar los que deben seguir creciendo...
Con este aparejo llamado "angazo" sacan las almejas cuando la marea está más alta y tienen que meterse hasta dónde haga falta...
Ya falta menos para llenar la red...y marcharse a casa.
Mañana estarán en los mercados de toda España a nuestra disposición, para las paellitas, al natural con limón, a la marinera...
Yo cuando regrese a casa y las vea en el mercado, me acordaré de estas mujeres fuertes y amables y esbozaré una sonrisa con mi bolsita de almejas...

































