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Hoy ponemos en nuestra mesa un plato tradicional gallego ideal para los amantes del pulpo, que son muchos y de todas las edades y condiciones.
Es difícil resistirse a los encantos de estas patatas elaboradas en el agua de cocinar el pulpo, por lo que adquieren su precioso color y característico sabor.
Espero que os guste la receta, os sirva de utilidad y os animéis a probar uno de los platos más significativos de la cocina tradicional gallega.
Realmente, acompañado de pan de maíz amarillo o una hogaza de trigo " del país" ( como por aquí dicen ), es un delicioso manjar.
Esta es la receta.
INGREDIENTES:
1 pulpo bien grande, patatas al gusto, media cebolla, 1 hoja de laurel, sal, aceite de oliva virgen y pimentón dulce al gusto.
ELABORACIÓN:
1- Limpiamos muy bien el pulpo descongelado ( desde la noche anterior ), bajo el chorro del agua fría.
2- En una olla bien grande, ponemos agua a hervir con una hoja de laurel y media cebolla. (SIN sal. Muy importante, o el pulpo perderá la piel al cocinarlo ).
3- En cuánto el agua hierva, sumergiremos 3 veces el pulpo sujetándolo por la parte superior y, a continuación, lo meteremos a la olla, dejando que se cocine a fuego medio hasta que esté en su punto, ni demasiado blando, ni excesivamente duro, lo que averiguaremos pinchándolo con un tenedor, por ejemplo.
4- Retiramos el pulpo de la olla y lo conservamos en un recipiente tapado.
5- Es el momento de añadir a la cazuela dónde hemos cocido el pulpo las patatas chascadas y la sal. Dejamos cocinar hasta que estén a punto.
6- Servimos nuestro pulpo aliñado con sal gruesa, aceite de oliva virgen y pimentón dulce al gusto. Calentito y acompañado de las patatas y cebolla.














