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Pescados y mariscos quedan estupendos cocinados a la plancha o al horno sin enmascarar su sabor con artificiosas salsas.
En este caso estas sepias chiquitinas tan tiernas se han cocinado a fuego lento en mi sartén de hierro fundido favorita con una sencilla salsa de ajo, limón y vino blanco.
De la sartén a la mesa, recién hechas. No os las perdáis!!!
INGREDIENTES:
Sepias tiernas y pequeñitas ( frescas o congeladas), perejil fresco, 5 ó 6 dientes de ajo chascados, sal al romero en escamas, 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen, 50 ml. de vino albariño y limón ( 1 ó 2).
ELABORACIÓN:
1- Lavamos muy bien las sepias retirándoles los residuos no comestibles. Si son congeladas, las dejaremos descongelar completamente, poniéndolas en la nevera el día anterior.
2- Ponemos el aceite en la sartén y salteamos los ajos chascados, para que suelten todo su sabor, sin que lleguen a dorarse.
3- Añadimos las sepias y mezclamos con una cuchara de madera.
4- Agregamos el vino blanco, dejando evaporar un minuto y luego el zumo de limón y 2 ó 3 rodajas de limón.
5- Ponemos el perejil fresco picado y la sal en escamas repartiéndola bien.
6- Mezclamos todos los ingredientes con la cuchara y dejamos cocinar a fuego medio removiendo de vez en cuándo hasta que las sepias se pinchen sin dificultad con un tenedor y estén bien tiernitas.
7- Servimos inmediatamente.















