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Este pan de nombre un poco impronunciable es típico de Grecia en tiempo de Navidad. Va coronado por una cruz bizantina aromatizada con granos de anís y nueces, símbolo de la buena suerte.
Es un pan ligero y muy esponjoso, con sabor a canela, naranja y clavo. Me gustó mucho desde la primera vez que lo ví en el libro "Panes del mundo" por su simbología y por lo bonito que es.
A mi edad ya procuro rodearme sólo de personas y cosas bonitas, y este pan lo es.
Os lo recomiendo, buenísimo!!!
INGREDIENTES:
20 g. de levadura fresca, 1 vasito de leche templada, 4 tazas de harina de trigo, 2 huevos, 6 cucharadas de azúcar, media cucharadita de sal, 75 g. de mantequilla reblandecida, la corteza de una naranja rallada, una cucharadita de canela molida, media cucharadita de clavo en especia molido, una pizca de semillas de anís, nueces para decorar y un huevo batido para pincelar.
ELABORACIÓN:
Disolvemos la levadura en el vaso de leche templada y le añadimos una taza de harina de trigo.
Mezclamos muy bien, tapamos y dejamos reposar esta mezcla en un lugar templado durante media hora.
A continuación batimos los huevos con el azúcar hasta obtener una crema ligera y esponjosa.
Incorporamos a la mixtura de levadura.
Agregamos las 3 tazas de harina que faltaban y la sal.
Ponemos la mantequilla blandita y seguimos mezclando hasta obtener una masa blanda.
Mezclamos bien.
Amasamos 8 ó 10 minutos. Formamos una bola y la colocamos en un bol aceitado tapado con film.
Dejamos levar hasta que doble su tamaño, unos 90 minutos aproximadamente.
Noqueamos la masa.Cortamos unos 50 g. más o menos para dar forma a la cruz. Reservamos este trozo y al restante le añadimos la naranja rallada,la canela y el clavo molido.
Le damos forma redonda al pan y lo colocamos en una placa de horno con papel vegetal.
Con el trozo de masa reservado damos forma a la cruz bizantina que coronará el pan.
Ponemos las dos cuerdas de masa en forma de cruz sobre el pan y curvamos los extremos inferiores en direcciones opuestas formando un círculo. Ponemos media nuez en cada círculo.
Salpicamos la cruz con semillas de anís y pincelamos el pan con huevo batido.
Dejamos levar hasta que doble tamaño de nuevo.
Horneamos a 190 grados hasta que se vea doradito. Enfriamos en rejilla.
¡Qué aromático y delicioso!
















