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Soy muy aficcionada a la pasta choux, me gusta mucho con multitud de rellenos dulces o salados y siempre utilizo la misma receta porque sale estupenda, así que no veo la necesidad de cambiarla.
En esta ocasión, he querido hornear unos profiteroles de tamaño pequeñito, no para rellenarlos, sino para formar pequeñas torres uniéndolos con chocolate blanco y bañándolos con caramelo.
El resultado ha sido estupendo, nos ha encantado este postre, por eso lo comparto con todos vosotros, por si os apetece probarlo...
INGREDIENTES:
100 g. de manteqilla, 120 g. de leche, 130 g. de agua, una pizca de sal, 1 cucharadita de azúcar, 160 g. de harina de trigo y 4 huevos.
Para el ganaché de chocolate blanco: una tableta de chocolate blanco especial repostería y 50 g. de mantequilla.
Para el caramelo: 200 g. de azúcar y medio vasito de agua.
Arándanos rojos para decorar.
ELABORACIÓN:
Ponemos un cazo al fuego con la leche, el agua, la sal, el azúcar y la mantequilla cortada en trozos.
Removemos con una cuchara hasta que la mantequilla esté completamente fundida.
Cuando veamos que comienza a hervir vertemos en el cazo la harina de golpe, toda a la vez y removemos enérgicamente hasta integrar todos los ingredientes.
Retiramos del fuego y dejamos templar unos minutos.
A continuación añadimos los huevos uno a uno, removiendo con la cuchara hasta que se integren.
No añadiremos el siguiente hasta que el anterior esté completamente integrado en la masa.
Quedará una masa lisa y brillante.
La ponemos en una manga pastelera con boquilla redonda y lisa y formamos pequeñas bolitas de masa sobre una placa de horno forrada con papel vegetal. Las colocamos un poco separadas entre sí para que no se peguen durante el horneado.
Metemos al horno precalentado a 180 grados hasta que se vean doraditas, vigilando la cocción sin abrir el horno.
Retiramos del horno a una rejilla metálica para enfriar los mini profiteroles.
Para el ganaché de chocolate blanco: derretimos el chocolate blanco en un cuenco al baño María con la mantequilla cortada en trozos , removiendo hasta que se fundan completamente.
Dejamos templar y vamos pegando los mini profiteroles con el ganaché de chocolate como si fuesen ladrillitos y el chocolate el cemento que los une. Formamos pequeñas torres de profiteroles.
Hacemos un caramelo clarito poniendo en un cazo el azúcar con un poco de agua y dejando reducir hasta que tome color dorado y tengamos la textura que nos guste.
Vertemos el caramelo caliente sobre las torres de profiteroles con una cuchara.
Dejamos enfriar para que coja cuerpo el pastel y decoramos con arándanos rojos.
Buenísimos, espero que os gusten!!!
















