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Apto para todos los públicos y épocas del año. Si disponemos de un buen vino de Oporto y elegimos pollo campero, solomillos de pollo y ciruelas de la mejor calidad, veréis que el resultado no tiene nada que envidiar a pulardas, pavos rellenos, rotis, o elaboraciones más complicadas que nos exigen más horas de cocina y búsqueda de ingredientes.
Os lo recomiendo, ya me contaréis.
INGREDIENTES:
2 ó 3 pechugas de pollo, 1 docena de ciruelas pasas sin hueso, 2 cebollas, 2 zanahorias, 1 litro de caldo de carne, 1 copita de vino de Oporto, 1 ramita de romero, 4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen, sal y pimienta negra molida.
ELABORACIÓN:
1- Salpimentamos las pechugas de pollo cortadas en trozos de tamaño regular. Los pasamos por harina y freímos en un poco de aceite de oliva hasta que estén doraditas. Escurrimos sobre papel absorbente y reservamos tapadas.
2- Cortamos las dos cebollas en pequeños daditos y pelamos y cortamos finamente las zanahorias.
3- Las ponemos en una sartén grande y profunda con aceite de oliva y pochamos a fuego lento removiendo de vez en cuándo con una cuchara de madera.
4- En cuándo estén blandas, sin dorarse, añadimos el vino de Oporto, mezclamos bien y cocinamos unos minutos.
5- Agregamos el caldo de carne, seguimos cocinando hasta que reduzca a la mitad, más o menos.
6- Añadimos el romero picado, las ciruelas pasas sin hueso y dejamos cocinar 5 minutos más.
7- Retiramos de la sartén o cazuela las ciruelas pasas, trituramos la salsa obtenida hasta dejarla fina y la añadimos de nuevo a la cazuela una vez triturada, junto con el pollo que teníamos reservado y las ciruelas pasas.
8- Cocinamos 5 minutos más a fuego lento. Dejamos reposar el guiso 5 minutos y servimos caliente.


















